
El ego no es tu enemigo. Es un sistema que aprendió a sobrevivir.
Hay una palabra que se repite mucho en los espacios de desarrollo personal y espiritualidad: EGO. Y casi siempre aparece como el villano de la historia. “Tienes mucho ego.” “El ego te limita.” “Hay que matar el ego.” Pero ¿qué pasa si esa narrativa, además de incompleta, te está alejando






