Por William Rivas – Conectándote con tu Esencia
¿Te ha pasado que ciertas experiencias se repiten en tu vida como si estuvieras atrapado en un círculo del que no sabes cómo salir?
Tal vez una relación que duele una y otra vez, un patrón de carencia, una sensación persistente de soledad, abandono o incluso una situación de salud que no termina de resolverse. Lo desconcertante es que, por más que lo intentes, pareciera que algo te devuelve siempre al mismo punto.
Durante mucho tiempo yo también me hice la misma pregunta:
¿Qué estoy haciendo mal?
Con el tiempo comprendí algo esencial:
no se trata de culpa, sino de conciencia.

«El karma no castiga: muestra las consecuencias naturales de lo que pensamos, sentimos y hacemos.«
El karma no es un castigo
El karma no es una condena ni una penalización impuesta desde afuera. No hay un juez invisible tomando nota de tus errores.
El karma es, en realidad, una dinámica de aprendizaje:
la forma en que la vida te muestra aquello que aún no has visto con claridad.
No aparece para castigarte, sino para hacer evidente lo que necesita ser comprendido, integrado o transformado.
¿Qué es entonces el karma?
El karma puede entenderse como la repetición de experiencias que señalan una lección no resuelta. No para pagar nada, sino para darte otra oportunidad de elegir diferente.
A veces se manifiesta como situaciones externas que se repiten.
Otras veces, como reacciones internas automáticas que no logras explicar.
En ambos casos, el mensaje es el mismo:
hay un aprendizaje pendiente que pide atención.
Tres claves para relacionarte de manera diferente con tu karma:
1. Obsérvate sin juicio
Pregúntate con honestidad:
“¿Esto que estoy viviendo ya lo he experimentado antes, de alguna forma?”
No te ataques ni te justifiques. Observar con claridad es el primer paso real de cambio.
2. Acepta tu poder creador
El karma no te quita poder, te lo devuelve.
Cada patrón que se repite señala un punto donde puedes hacerte presente y responder distinto. Ahí comienza la transformación.
3. Haz espacio para lo nuevo
Reconoce lo aprendido y suelta. No necesitas quedarte atado a una experiencia solo porque fue significativa.
Cuando eliges diferente, abres espacio a una forma nueva de vivir.

«Cuando asumes tu poder creador, el karma deja de ser una carga y se convierte en un camino de aprendizaje«
En Síntesis:
El karma no es tu enemigo.
Es un espejo que muestra con precisión dónde aún no te estás escuchando del todo.
Cuando comprendes la lección, la repetición pierde sentido.
Y cuando eso ocurre, no porque “sanaste algo espiritual”, sino porque ampliaste tu nivel de conciencia, la vida también responde distinto.
El karma no te encadena al pasado.
Te invita a vivir con mayor responsabilidad, libertad y coherencia contigo mismo.
Comparte, por favor, este artículo si sientes que puede ser luz para alguien más.
Cualquier comentario es bienvenido y puedes hacerlo al numero de whatassap que se desplaza por el sitio web.
PD:
Si sientes que hay algo en tu vida que se repite y ya estás listo para liberarlo, tal vez sea el momento de profundizar y comprender qué quiere mostrarte tu alma.
Estoy aquí para acompañarte en ese proceso. ✨




